Entrevista a Carlyza, la pasión de ser libre

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En Exhilara Bike tenemos el placer de entrevistar a Carla de la Torre, más conocida como @carlyza. Carla es una apasionada del ciclismo y una experta en nutrición, con una amplia experiencia en el campo. En esta entrevista, Carlyza nos comparte su inspiradora trayectoria en el mundo del ciclismo, desde sus coloridos comienzos en Puerto Rico hasta sus emocionantes travesías por Europa. Además, profundizaremos en su vasto conocimiento sobre nutrición, explorando cómo una alimentación adecuada puede potenciar el rendimiento de los ciclistas.

¿Qué te motivó a hacer viajes en bicicleta?

Mi pasión por el ciclismo comenzó en mi isla natal, Puerto Rico, un paraíso tropical lleno de paisajes que quitan el aliento, desde sus montañas verdes hasta sus costas bañadas por un mar azul cristalino. Me compré mi bicicleta de carretera con el objetivo de darle la vuelta a la isla, un desafío que, con el tiempo, se convirtió en una de las mayores hazañas de mi vida: recorrer Puerto Rico en un solo día, 462 km en 22 horas. ¡Una experiencia increíble! Pero fue precisamente ese tipo de retos lo que despertó en mí el deseo de ir más allá, de explorar nuevos horizontes con mi "máquina de la libertad", como me gusta llamar a mi bicicleta.

Viajar siempre ha sido una parte esencial de mi vida, pero al combinarlo con el ciclismo, he tenido la oportunidad de conocer lugares de una forma más auténtica, sintiendo cada paisaje con mayor intensidad.

A lo largo de los años, la bicicleta ha pasado a ser un vehículo para mis conquistas personales, un medio que no solo me permite explorar, sino también desafiarme constantemente. El cicloturismo, con sus retos físicos y paisajes deslumbrantes, me parece una de las maneras más enriquecedoras de vivir la vida.

Además, el ciclismo tiene algo mágico: cada pedaleada es una mezcla de sufrimiento y gozo, una paradoja que refleja la vida misma. Nos enfrentamos a dolores y sacrificios, pero al final, la satisfacción de la conquista es mucho mayor. Y todo esto sin recurrir a medicinas ni productos farmacéuticos; la verdadera medicina está en la fuerza mental y en los pensamientos que nos impulsan a superar cada obstáculo.

Mi bicicleta se ha convertido en mi mejor libro de geografía. Pedaleando, siento que aprendo a leer los paisajes, a entender las rutas y a descubrir las historias que los pueblos guardan en su interior.

El cicloturismo, con sus retos físicos y paisajes deslumbrantes, me parece una de las maneras más enriquecedoras de vivir la vida

¿Cómo planificas tu alimentación antes de un viaje largo en bicicleta?

Más que realizar una planificación rígida con mucha antelación, mi enfoque es una planificación diaria y flexible que se adapte a las circunstancias de cada etapa del viaje. En mis experiencias previas, al salir generalmente de ciudades, aprovecho para comprar alimentos clave que me permitan organizar el día: desayuno, meriendas y comida y usualmente la cena la hago en donde vaya a pasar la noche.

Sin embargo, lo que sí planifico con mayor precisión es la nutrición durante las horas de pedaleo, especialmente en viajes largos donde puedo pasar más de 8 horas en la bicicleta. Aquí la clave es calcular la ingesta de nutrientes por hora según las necesidades energéticas, priorizando los carbohidratos como fuente principal de combustible y considerando algo de proteínas para proteger la masa muscular.

Mis opciones más prácticas "go-to", son:

  • Barras energéticas: fáciles de llevar y consumir en la bici.

  • Bocadillos con crema de almendras o anacardos y plátano: una combinación ideal de carbohidratos y grasas saludables que aportan energía sostenida.

  • Plátanos: se consiguen prácticamente en todas partes, es una fuente natural de carbohidratos rápidos y potasio.

  • Bebidas en polvo con sales y carbohidratos: las preparo en los bidones de agua para asegurar una hidratación adecuada y el aporte constante de energía durante el esfuerzo prolongado.

De esta manera, calculo con antelación lo que necesitaré consumir por hora de pedaleo y me aseguro de tener todo listo y accesible antes de iniciar la ruta. Esta planificación me ha permitido mantener un buen rendimiento, evitar bajones y disfrutar de cada aventura.

¿Qué comer antes y durante un viaje en bicicleta para mantener un buen rendimiento?

Siempre he dicho que cuando uno viaja, lleva consigo sus buenos hábitos. Así que, el tema de la alimentación en una aventura en bicicleta realmente no implica un gran cambio en mi dieta. Más bien, se trata de planificación y organización para que todo fluya como se desea.

Antes del viaje:

Existen muchísimas alternativas para preparar un desayuno saciante, saludable y fácil de digerir. Lo importante es considerar su composición nutricional. Antes de una salida larga, es clave consumir una buena cantidad de hidratos de carbono, con una moderada cantidad de proteínas y bajo en grasas. Ese combo es infalible para mantener la energía por largo tiempo sin sobrecargar el aparato digestivo.

Estos son algunos ejemplos de desayunos que suelo consumir. Los ingredientes se consiguen con facilidad, son densos en nutrientes, energizantes y fáciles de digerir:

  • Bol de cereales con leche semi desnatada o bebida vegetal, nueces, arándanos y plátano.

  • Kéfir semidesnatado, un plátano y un puñado de frutos secos.

  • Yogur natural con pasas, plátano y pan con queso fresco.

Durante la ruta:

Cuando estoy en plena ruta, soy bastante práctica. Mi objetivo es asegurar un suministro constante de energía. Suelo alternar entre plátanos (en mi país, Puerto Rico, les llamamos guineos, ¡y hasta les he dedicado una oda! https://carlaminutricionista.com/blog/2023/oda-al-guineo/ ) y barritas energéticas, que concentran muchas calorías en poco volumen. Al cabo de dos o tres horas me gusta hacer una parada en un bar o cafetería, ahí recargo con un café (bebida con propiedades ergogénicas) y algún jugo (solo los consumo cuando hago deporte, ya que son azúcares simples, justo lo que se necesita en ese momento).

Si la ruta se extiende más de cinco horas, hago una parada para comer. En este punto, es importante tomar decisiones inteligentes y no dejarse llevar solo por el hambre. Por ejemplo, un sándwich con alguna proteína (salmón, atún, huevo) acompañado de ensalada o alguna macedonia de frutas. Es fundamental evitar los alimentos fritos, las salsas cremosas y las carnes grasas, ya que:

  • Vaciamiento gástrico lento: Los alimentos grasos tardan más en digerirse, lo que ralentiza el vaciamiento del estómago.

  • Redistribución del flujo sanguíneo: Al volver a pedalear, los músculos demandan sangre, lo que reduce el flujo sanguíneo disponible para el estómago. Esto puede hacer que los alimentos no se digieran bien, causando malestar, náuseas o vómitos.

Después de la ruta: el recuperador muscular:

¿En qué consiste? Es la comida que, después de un entrenamiento físico, tiene como objetivo acelerar la regeneración muscular y eliminar los residuos metabólicos. Debe aportar proteínas de alta calidad y aminoácidos esenciales para reparar las fibras musculares, además de una combinación de hidratos de carbono para recargar los depósitos de glucógeno (el almacén de energía).

También es importante que contenga líquidos, vitaminas y minerales, ya que, debido al esfuerzo físico, el cuerpo pierde sodio, potasio y magnesio. Estos son esenciales para mantener una buena hidratación y, además, actúan como antioxidantes clave para reducir la inflamación.

Ejemplos de un buen recuperador muscular:

  • Un plato de arroz con pescado y un pisto de verduras.

  • Pasta con espinacas y ensalada caprese.

  • Poke bowl con arroz, salmón y vegetales.

  • Bocadillo de tortilla francesa con un zumo 100% fruta.

Antojos nutritivos:

Después de un esfuerzo físico considerable y de gastar tantas calorías, el cuerpo tiende a pedir más comida, pero es importante optar por opciones que ayuden a la recuperación. En mi último viaje, por ejemplo, que coincidió con la temporada, opté por las cerezas, que ayudan a aliviar las agujetas musculares. Soy fan del chocolate negro (85% cacao), que aporta buenos antioxidantes. Y, como el queso es otra de mis debilidades, busco alternativas como el queso de oveja, que no solo me aporta proteína, sino que también le da ese toque salado perfecto. Hay un sinnúmero de posibilidades, lo importante es recurrir a alimentos nutritivos, no a picoteo de chucherías con calorías vacías.

Después de un esfuerzo físico considerable y de gastar tantas calorías, el cuerpo tiende a pedir más comida, pero es importante optar por opciones que ayuden a la recuperación

¿Podrías compartir algunos consejos sobre la hidratación adecuada durante largos trayectos en bicicleta?

Durante largos trayectos en bicicleta, es esencial mantener una hidratación adecuada para optimizar el rendimiento y prevenir problemas como la deshidratación, calambres o incluso mareos.  Aquí mis consejos: 

  • Se debe asegurar de comenzar el recorrido bien hidratado, bebiendo suficiente agua en las horas previas al inicio del trayecto. Un buen indicador de hidratación es el color de la orina: si es clara o ligeramente amarilla, es señal de una buena hidratación. Si la orina es oscura, como el color del té, es un signo claro de deshidratación, lo que indica que es necesario beber más líquidos.

  • Es importante beber regularmente, incluso cuando no se tiene sed. La sensación de sed suele ser un síntoma de deshidratación, por lo que lo ideal es tomar pequeños sorbos de agua cada 15-20 minutos durante el recorrido para mantener un nivel de hidratación constante. No esperar a tener sed es clave, ya que una vez que se experimenta sed, el cuerpo ya está algo deshidratado..

  • Se debe considerar el uso de bebidas isotónicas o con electrolitos, especialmente para trayectos largos. Las bebidas isotónicas son eficaces porque reponen los minerales esenciales que se pierden a través del sudor, como sodio, potasio y magnesio. Estos electrolitos son fundamentales para mantener el equilibrio hídrico del cuerpo y prevenir calambres musculares. Si no se tienen opciones comerciales a la mano, una mezcla casera de agua con una pizca de sal y azúcar o miel puede ser igualmente efectiva para recuperar esos electrolitos y proporcionar energía rápida. También se puede diluir el jugo de fruta natural, ya que los azúcares de las frutas ofrecen una fuente de energía. Es importante evitar los jugos concentrados, ya que tienen una osmolaridad mayor (es decir, una mayor concentración de partículas solubles), lo que dificulta la absorción de líquidos y puede ralentizar el vaciamiento gástrico. Esto puede provocar una sensación de pesadez o incomodidad en el estómago. 

  • Se debe ajustar la hidratación según las condiciones climáticas.  La cantidad de líquidos que se necesita no será la misma en un día fresco de primavera que en pleno mes de agosto. En días calurosos o húmedos, el cuerpo pierde más líquidos a través del sudor, por lo que es necesario aumentar la ingesta de líquidos para compensar esa pérdida. En climas fríos, aunque la sensación de sed disminuye, no se debe dejar de hidratarse, ya que el cuerpo sigue perdiendo líquidos por la respiración y el esfuerzo físico. Mantenerse hidratado sigue siendo crucial para evitar la fatiga y el mal rendimiento.

  • Se debe evitar las bebidas con alcohol. Aunque pueda parecer atractivo, su consumo puede afectar negativamente la recuperación. El alcohol interfiere con la recarga de glucógeno, el principal combustible muscular que se utiliza durante el ejercicio. Esto ralentiza la recuperación y puede disminuir el rendimiento en trayectos futuros. Sin embargo, la cerveza sin alcohol puede ser una excelente opción para durante y después de una ruta, ya que aporta carbohidratos, agua y sodio, lo que puede ayudar a rehidratar el cuerpo sin los efectos negativos del alcohol.

  • Es fundamental llevar suficiente agua durante el trayecto y asegurarse de recargar antes de subir un puerto de montaña o abordar terrenos complejos. En estos momentos, donde el esfuerzo aumenta, la deshidratación puede tener consecuencias graves, como mareos, pérdida de rendimiento o incluso colapsos. La deshidratación afecta negativamente el sistema cardiovascular y puede hacer que el corazón trabaje más para distribuir los líquidos por el cuerpo, lo que lleva a una mayor fatiga. Además, se reduce la capacidad de los músculos para trabajar de manera eficiente. Así que siempre que sea posible, se debe aprovechar cualquier fuente de agua en el camino para recargar los bidones. Es útil también, además de beber, mojarse el cuello y la cabeza con agua,  esto ayuda a bajar la temperatura corporal y alivia el calor, especialmente en subidas largas o exigentes.

Después de un día intenso de pedaleo, ¿qué tipo de alimentos recomiendas para una recuperación óptima? ¿Qué debe llevar un buen recuperador?

Después de un día intenso de pedaleo, la alimentación es crucial para acelerar la regeneración muscular, reponer la energía perdida y restaurar el equilibrio de líquidos y minerales.

Un buen recuperador debe contener proteínas de alta calidad para reparar las fibras musculares dañadas y carbohidratos para recargar los depósitos de glucógeno, que son la principal fuente de energía muscular. La proporción ideal es de 3 partes de carbohidratos por cada 1 parte de proteína. Según la literatura científica, se recomienda consumir aproximadamente 1.2 gramos de carbohidratos por kilogramo de peso corporal y 0.4 gramos de proteína por kilogramo. Además, es importante incluir vitaminas y minerales, como sodio, potasio y magnesio, esenciales para la hidratación y la función muscular, así como antioxidantes que reducen la inflamación causada por el esfuerzo físico.

El momento ideal para consumir un recuperador es dentro de los 30-60 minutos posteriores al ejercicio, un período conocido como la "ventana metabólica". Durante este tiempo, el cuerpo está más receptivo a absorber nutrientes y optimizar la regeneración muscular y la reposición de glucógeno. Retrasar la ingesta puede reducir la eficacia de estos procesos.

Un buen recuperador también debe incluir líquidos para compensar la pérdida de agua y electrolitos. Aunque el agua es fundamental, cuando hay deshidratación severa resulta más efectivo recurrir a bebidas que además de hidratar aportan carbohidratos y proteínas. Estas ayudan no solo a reponer líquidos, sino también a acelerar la regeneración muscular y energética. En este sentido, un vaso de leche puede ser una opción ideal. La leche, además de ser una fuente natural de proteínas de alta calidad, contiene carbohidratos en forma de lactosa, así como electrolitos como el potasio y el sodio, lo que la convierte en una excelente bebida de recuperación. Su capacidad para rehidratar ha sido respaldada por estudios que la consideran tan efectiva, o incluso más, que las bebidas deportivas comerciales.

Ejemplos de recuperadores prácticos incluyen un batido de yogur griego con sabor (ahora sí nos interesan esos azúcares añadidos) con plátano, que es rico en proteínas, carbohidratos y potasio; un bocadillo de pavo, queso o tortilla acompañado de un zumo 100 % natural; una combinación de barra energética con un batido de leche; o un plato como arroz con atún y un chorrito de aceite de oliva.

En el supermercado, se pueden encontrar opciones rápidas como bebidas deportivas con carbohidratos y proteínas (Recovery Shakes), yogures griegos o kéfir (conveniente por ser líquido), plátanos combinados con frutos secos, queso fresco batido con miel o frutas, o galletas de avena con crema de cacahuete. Estas opciones son fáciles de digerir y aseguran que el cuerpo reciba los nutrientes necesarios para una recuperación óptima. Además, no subestimar lo simple y accesible: un vaso de leche con chocolate puede marcar la diferencia en una recuperación rápida y efectiva.

Después de un día intenso de pedaleo, la alimentación es crucial para acelerar la regeneración muscular, reponer la energía perdida y restaurar el equilibrio de líquidos y minerales

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre los carbohidratos en la dieta de un ciclista y cómo los desmentirías?

La carbofobia, ¡mi dolor de cabeza!

Mito 1: Los carbohidratos engordan y deben evitarse para mantener un buen rendimiento físico.

Este es quizás el mito más extendido y, al mismo tiempo, más perjudicial. La realidad es que los carbohidratos son el principal combustible del cuerpo para actividades de larga duración, como el ciclismo. Durante el ejercicio intenso, el cuerpo utiliza el glucógeno almacenado en los músculos y el hígado (que proviene de los carbohidratos) como su fuente de energía más eficiente. Sin un consumo adecuado de carbohidratos, los niveles de glucógeno disminuyen, lo que lleva a fatiga prematura, bajo rendimiento y una sensación de agotamiento conocida como "hitting the wall" o "bonking".

Además, los carbohidratos por sí solos no engordan; lo que causa un aumento de peso es un superávit calórico, independientemente del macronutriente del que provenga. En el caso de un ciclista, los carbohidratos son esenciales, ya que el cuerpo los utiliza como energía inmediata, especialmente en condiciones de alta exigencia física.

Mito 2: Todos los carbohidratos son iguales.

Otro error frecuente es pensar que no hay diferencias entre las fuentes de carbohidratos. No es lo mismo consumir cereales integrales, frutas, legumbres o tubérculos que optar por azúcares simples y productos ultraprocesados como galletas industriales, bollería o refrescos.

Los carbohidratos complejos (presentes en avena, arroz integral, papas o batatas) se digieren lentamente, proporcionando energía sostenida y un impacto estable en los niveles de glucosa en sangre. Por otro lado, los carbohidratos simples pueden ser útiles en momentos puntuales, como durante una salida larga en bicicleta, donde el cuerpo necesita una fuente rápida de energía, pero no son recomendables como base de la dieta diaria.

Para ilustrar la diferencia, usemos esta analogía:

Evaluar nuestra alimentación de manera cuantitativa (calorías y/o carbohidratos) y no cualitativa (calidad, fuentes dietarias) es un error. Si queremos cuidar nuestra salud, lo que realmente importa es la calidad de los alimentos que componen nuestra dieta.

Por ejemplo, consumir 60 kilocalorías provenientes de un melocotón no es lo mismo que obtenerlas de una galleta con sabor a melocotón. Las calorías del melocotón, al ser un alimento natural y complejo, requieren un gasto energético mayor para ser digeridas y metabolizadas. En cambio, las calorías de una galletita (al ser ultraprocesadas) son mucho más fáciles de absorber y, por lo tanto, suponen un menor gasto energético para el cuerpo.

Pensemos en los alimentos procesados como alimentos "predigeridos". La calidad de los alimentos marca la diferencia, no solo el número de calorías ni los gramajes de cabohidratos.

Mito 3: Es mejor eliminar los carbohidratos para perder grasa y mejorar la composición corporal.

Eliminar o reducir drásticamente los carbohidratos puede tener consecuencias negativas, especialmente para deportistas de resistencia. Sin suficientes carbohidratos, el cuerpo no solo se siente con menos energía, sino que también puede empezar a descomponer músculo para obtener energía a partir de las proteínas (un proceso llamado gluconeogénesis). Esto compromete la función principal de las proteínas: la reparación y construcción muscular.

Además, el consumo adecuado de carbohidratos optimiza el uso de las proteínas de la dieta. Por ejemplo:

Si consumes 120 gramos de carne con 400 gramos de arroz, tu cuerpo utiliza eficientemente la proteína de la carne para reparar tejidos y sintetizar músculo.

En cambio, si consumes 500 gramos de carne sin carbohidratos, el cuerpo no tendrá suficiente glucosa disponible para obtener energía y recurrirá a las proteínas (de la carne o incluso de tus músculos) para cubrir esa necesidad energética.

Este fenómeno, conocido como el protein sparing effect, demuestra que los carbohidratos no solo proporcionan energía directa, sino que también permiten que las proteínas desempeñen su función principal: regenerar y construir tejido muscular.

Mito 4: Los carbohidratos son prescindibles durante el deporte de larga duración porque el cuerpo dispone de suficiente grasa como almacén de energía.

Este mito parte de una verdad a medias. Es cierto que las grasas son una reserva energética grande y densa, pero su metabolismo tiene limitaciones significativas durante actividades de alta intensidad:

La grasa es menos eficiente que los carbohidratos para producir energía por molécula de oxígeno. En deportes de larga duración, como el ciclismo, el cuerpo necesita energía rápida y eficiente, y las grasas no pueden suministrar al ritmo necesario.

En altitudes elevadas (como al subir el Teide, a 3,715 metros), las necesidades de carbohidratos aumentan aún más debido a la menor presión atmosférica y la menor disponibilidad de oxígeno. Estas condiciones obligan al cuerpo a priorizar los carbohidratos, ya que son más eficientes en términos de oxígeno consumido que las grasas.

Por lo tanto, en estas situaciones, consumir suficientes carbohidratos no es solo recomendable, es imprescindible. Liberarse de la fobia a los carbohidratos es clave para afrontar retos interesantes y desafiantes con energía y rendimiento óptimos.

¿Qué importancia tiene la ingesta de proteínas para los ciclistas y cómo asegurar una cantidad adecuada?

La ingesta adecuada de proteínas es esencial para los ciclistas, ya que favorece la reparación muscular, optimiza el rendimiento, apoya el sistema inmunológico y previene la pérdida de masa muscular. Para asegurar una absorción óptima, es recomendable distribuir las proteínas en 4 o 5 comidas al día, lo que garantiza un flujo constante de aminoácidos y maximiza la recuperación y síntesis muscular.

Ingerir alrededor de 0.3 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal por comida permite una metabolización eficiente, optimizando la síntesis proteica y evitando el desperdicio. Además, consumir entre 20 y 30 gramos de proteína después del ejercicio favorece la recuperación muscular y la creación de nuevo tejido.

¿Podrías compartir alguna anécdota interesante o desafío nutricional que hayas enfrentado durante uno de tus viajes en bicicleta?

Una anécdota curiosa es algo que me ocurrió durante el descenso del Teide. Después de haber invertido más de 4 horas en subir, la bajada resultó ser un desafío completamente inesperado. La combinación de la altitud y una cerveza que tomé en el bar más alto de España provocó una somnolencia extraña. De esa, aprendí. A medida que descendía por la pendiente vertiginosa, empecé a sentirme cada vez más adormecida, como si estuviera a punto de quedarme dormida sobre la bicicleta. ¡Una locura! El paisaje, surrealista como el de otro planeta, me rodeaba: colores terrosos y formaciones rocosas que parecen sacadas de Marte, hacían que la sensación fuera aún más onírica, como si estuviera medio drogada, jeje. Fue un verdadero reto mantenerme alerta mientras descendía a toda velocidad. Afortunadamente, mi compañero de ruta, siempre con una historia que contar, logró mantener mi mente enfocada lo suficiente para no caer en la somnolencia.

La ingesta adecuada de proteínas es esencial para los ciclistas, ya que favorece la reparación muscular, optimiza el rendimiento, apoya el sistema inmunológico y previene la pérdida de masa muscular

De todos tus viajes en bicicleta, ¿cuál es el top 3 de más memorables y por qué?

1. Uno de mis viajes más memorables en bicicleta fue a Cuba:

Cuba, mi isla vecina y la cuna de mi padre, siempre había estado en mis planes visitarla, tener la oportunidad de recorrerla en bicicleta fue muy especial.

A pesar de las dificultades que enfrenta el país, la alegría, espontaneidad y hospitalidad de su gente me envolvieron desde el primer momento. Me sentí identificada con su forma de vivir, siempre con una sonrisa y una frase amistosa.

Uno de los puntos más destacados de este viaje fue recorrer el Valle de Viñales, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1999 por su paisaje kárstico impresionante y sus métodos de agricultura tradicional. Este valle, rodeado de mogotes y una tierra fértil donde se cultiva el mejor tabaco, es un verdadero paraíso. Luego de pedalear 203 kilómetros, desde La Habana hasta llegar allí, tuve la oportunidad de conocer de cerca las plantaciones y respirar el aire cotidiano de sus vecinos. Fue muy interesante conocer el proceso de cosecha del tabaco junto a Ángel, un amable güajiro que nos recibió en su casa y nos explicó detalladamente la tradición que ha pasado de generación en generación en su familia.


2. La experiencia en las Dolomitas en Italia fue maravillosa:

Ese viaje lo disfruté muchísimo porque tuvo muchos momentos emocionantes. Estuve en Verona para ver el final de la edición 102 del Giro d’Italia, lo que fue increíblemente emocionante, especialmente en la Arena. Tras haber leído recientemente la historia de los legendarios Bartali y Coppi y seguir con atención durante tres semanas la ronda italiana, me hacía mucha ilusión presenciar el final de La Corsa Rosa para luego coronar varios de los míticos puertos de montaña.

Pedalear por el carril bici flotante sobre el Lago de Garda también fue un lujo total. Este carril, que permite rodear todo el lago sin contacto con el tráfico, ofrece una vista espectacular, sin preocupaciones. Una experiencia única. Además, recorrer las Dolomitas, una cadena de montañas declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue otra de las maravillas del viaje. Cada día traía algo nuevo: desde carreteras cerradas solo para ciclistas, hasta cenas en pueblos pintorescos con comida deliciosa.

Otro de los momentos que más disfruté fue conocer Bolzano. Esta ciudad me cautivó con sus colores pastel que decoran sus edificios, creando una atmósfera tranquila y acogedora. A lo largo de sus calles, se respira un aire cosmopolita, una mezcla de culturas germánicas e italianas que se reflejan tanto en su arquitectura como en su ambiente. Lo que más me impresionó fue la infraestructura dedicada al ciclismo: enormes carriles bici que atraviesan la ciudad y se extienden por los alrededores.

Passo Pordoi, Passo Rolle, Passo Sella, Passo Gardena, Passo Campolongo… ¡Qué banquete! Subir por esos icónicos puertos fue pura emoción y diversión.


3. Tenerife, una isla alucinante:

Con tan solo leer la palabra “guagua” en la estación del aeropuerto, ya me sentía muy familiarizada. Así también le llamamos al autobús en mi Puerto Rico.

Aquel viaje por Tenerife estuvo lleno de momentos impresionantes, desde la primera pedalada en Playa Las Américas, cuando comencé a darle la vuelta a la isla. Durante el recorrido, pasé por colinas cubiertas de viñedos, valles con naranjos, platanales, palmares y tabaibales, rodeada de cactus, lagartos y gallinas. Tanto estímulo sensorial hacía que apenas sintiera el gran esfuerzo que la ruta presentaba.

Mis lugares preferidos de la isla fueron dos, cada uno con una magia particular. Primero, el Parque Natural Anaga, una Reserva de la Biosfera donde la naturaleza se muestra en su forma más pura. Durante el recorrido, me encontré con extrañas formaciones de rocas, barrancos y la impresionante Laurisilva, un tipo de bosque subtropical considerado un fósil vivo. Sus gigantescos árboles de laurel, bejucos y helechos gigantes envolvían el paisaje, creando una atmósfera de silencio, interrumpida solo por el canto de las aves.

El segundo lugar que me dejó huella fue El Teide. Después de dar la vuelta a la isla en dos días, el tercer día fue dedicado a la gran hazaña: ascender el volcán más alto de España, subiendo 2,470 metros de desnivel en tan sólo 53 kilómetros. La subida fue un reto físico impresionante. Para hacer el esfuerzo más llevadero, establecí pequeñas metas: “en el kilómetro x pararé a descansar”, y de esa forma, el tiempo parecía dilatarse. Durante el ascenso, me crucé con otros ciclistas que celebraban su descenso, y coches de turistas nos animaban, lo que hacía el desafío aún más especial. Finalmente, alcancé el pico de El Teide, el punto más alto de España. Estar allí, rodeada de un paisaje lunar y sintiendo que estaba en otro planeta, fue una sensación indescriptible. La inmensidad de la montaña, los colores de sus formaciones rocosas y los tajinastes rojos me hicieron sentir conectada de una manera única con la naturaleza. Este logro forma parte de las experiencias más memorables de mis aventuras en bicicleta.

¿Dónde podemos encontrar más información sobre tus viajes?

En mi blog encuentras información sobre mis viajes y muchos consejos sobre buena alimentación: https://carlaminutricionista.com/categories/la-buena-vida/

CUESTIONARIO PERSONAL:

Película favorita:

Home Alone (es una broma que hacemos en casa, porque, aunque me gusta el cine, nunca recuerdo el nombre de las películas ni de sus actores).

Libro favorito:

L’amica geniale.

¿Qué es para ti compartir?

Para mí, compartir es generar una conexión genuina, crear una experiencia que una a dos personas de manera significativa. Es vivir juntos momentos de esfuerzo y superación, esos que realmente tienen "sentido", que nos marcan.

A través del ciclismo, he tenido la oportunidad de compartir con muchas personas, y he descubierto que los retos que enfrentamos juntos fortalecen esos vínculos. Es como poner en el acelerador cualquier relación, porque, en esos momentos de desafío, nos mostramos tal como somos, sin máscaras. En el ciclismo, nuestras virtudes y debilidades salen a flote, y es allí donde se forjan los lazos más profundos, basados en el respeto, la confianza y el apoyo mutuo.

¿Qué valoras más de una persona?

La sinceridad. La sinceridad crea un ambiente de confianza, donde las relaciones pueden crecer de manera genuina.




Esta entrevista forma parte de la serie de entervistas Exhilara Bikers, donde descubrimos la cara más genuina de ciclistas vinculados con los valores de aventura, superación, compromiso y sostenibilidad de nuestro proyecto.

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